Las grandes interpretaciones y los efectos sorprendentes no bastan por sí solos para crear encanto cinematográfico. A veces se trata del gruñido de un motor V8 desgarrando la calle, dejando marcas de neumáticos tanto en el asfalto como en nuestra memoria. Estos automóviles son más bien personajes que roban escenas sin decir una palabra. Cada uno lleva bajo el capó caballos de potencia, historia y drama hollywoodiense. Los mejores muscle cars del cine se convierten en leyendas que sobreviven a las propias películas, inspirando a los entusiastas del automóvil durante décadas. Representan la pura pasión automovilística americana plasmada en celuloide. Algunas de estas máquinas valen incluso más que las casas de la mayoría de la gente hoy en día. He aquí un par de muscle cars icónicos que entraron en la historia del cine y nunca miraron atrás.
1968 Dodge Charger R/T: "Bullitt"
La mejor escena de persecución del cine no existiría sin esta bestia negra. Bill Hickman liberó 375 caballos de potencia del V8 440 Magnum, alcanzando velocidades de más de 160 km/h en la legendaria persecución de 10 minutos. Se utilizaron dos Chargers idénticos, uno de los cuales fue destruido durante la asombrosa secuencia del salto cuesta abajo.
1969 Dodge Charger: "The Fast And The Furious" (A todo gas)
El legado familiar se une a la potencia bruta en el monstruo de 900 caballos de Dom Toretto, construido con cariño por su padre antes de que ocurriera la tragedia. Siete Chargers diferentes fueron sacrificados para capturar las secuencias de acrobacias más intensas de la película, incluyendo esos impresionantes caballitos logrados a través de la ingeniería de chasis personalizado que movió el motor hacia atrás.
ford Mustang GT 1968: "Bullitt"
El verde nunca estuvo tan de moda como cuando el fastback de Steve McQueen atravesó San Francisco a 110 mph. El Rey de lo Cool realizaba sus propias acrobacias al volante, aportando auténtica intensidad a cada momento de chirrido de neumáticos. Sorprendentemente, este icono del cine desapareció durante años antes de aparecer en un desguace mexicano en 2017.
1970 Dodge Challenger R/T: "Punto de fuga"
1973 Ford Falcon XB: "Mad Max"
1977 Pontiac Trans Am: "Smokey And The Bandit"
1967 Camaro RS/SS: "Better Off Dead" (Mejor muerto que muerto)
1970 Plymouth Barracuda: "The Fast And The Furious 6"
1967 Shelby GT500: "Se fue en 60 segundos"
1970 Pontiac GTO: "Dazed And Confused" (Aturdido y confundido)
1969 Yenko Camaro: "2 Fast 2 Furious"
1970 Chevelle SS 454: "Dazed And Confused" (Aturdido y confundido)
1969 Mustang Mach 1: "John Wick"
1970 Oldsmobile 442: "Demolition Man"
El Oldsmobile 442 W-30 de 1970 que aparece en la película Demolition Man es un auténtico muscle car americano altamente coleccionable. Este automóvil en concreto procede directamente de la GM Heritage Collection y fue especialmente modificado por Oldsmobile. Está propulsado por un motor V8 "Rocket" de 455 pulgadas cúbicas.