El asteroide 2024 YR4, que a principios de año marcó un récord de riesgo de colisión con la Tierra (ahora descartado), tiene un 4,3% de probabilidades de chocar con la Luna en 2032.
Una gigantesca lluvia de meteoritos
Si el asteroide impacta contra la Luna, los restos podrían ser atraídos por la gravedad de la Tierra, desencadenando una gigantesca lluvia de meteoritos.
Un estudio preliminar
Este escenario se ha evaluado por primera vez en un estudio preliminar, publicado en la plataforma ArXiv para la prepublicación de artículos científicos y enviado a la revista Astrophysical Journal Letters.
Una primicia en cinco mil años
El cuerpo celeste, de 60 metros de diámetro, sería el mayor asteroide que chocaría contra nuestro satélite natural desde hace unos cinco mil años, declaró a la AFP Paul Wiegert, de la Universidad de Ontario, autor principal del estudio.
Comparable a una gran explosión nuclear
El impacto sería "comparable a una gran explosión nuclear por la cantidad de energía liberada", afirma el investigador. mediante simulaciones, Wiegert y su equipo han calculado que hasta 100 millones de kilos de material saldrían despedidos de la superficie de la Luna.
Mil veces más meteoritos cerca de la Tierra
En los días siguientes al impacto, podría haber más de mil veces el número habitual de meteoritos amenazando los satélites que orbitan la Tierra.
Decenas de miles de metros por segundo
"Una roca de un centímetro de diámetro que se desplaza a decenas de miles de metros por segundo es como una bala", explica el equipo de Wiegert.
Sin riesgo para los habitantes de la Tierra
Estos pequeños restos deberían desintegrarse en la atmósfera. Por tanto, no supondrían ningún riesgo para los habitantes de la Tierra. Sin embargo, serían testigos de una "espectacular" lluvia de meteoritos.
En 2028
En el momento de su descubrimiento, 2024 YR4 acababa de pasar a unos 800.000 kilómetros de nuestro planeta, lo que equivale al doble de la distancia que nos separa de la Luna. Actualmente se aleja de la Tierra, pero regresará en 2028. Su trayectoria volverá a ser observable.
"Un buen objetivo para un ejercicio de defensa global
Según Wiegert, si aumentara el riesgo de colisión con la Luna, ésta sería "un buen objetivo" para un ejercicio de defensa planetaria. "Estoy seguro de que se tendría en cuenta", afirma.