Un juez del estado de Florida ordenó el desmantelamiento del centro de detención de inmigrantes apodado el "Alcatraz de los caimanes".
Un símbolo de la represión migratoria
El centro de detención, situado en un aeródromo abandonado en medio de los humedales de los Everglades -una zona protegida-, había sido construido apresuradamente en junio. Era uno de los mayores símbolos de la política migratoria represiva del presidente estadounidense Donald Trump.
Construidas sin estudios de impacto ambiental
Esta decisión judicial tiene su origen en una denuncia presentada en junio por dos asociaciones: "Amigos de los Everglades" y "Centro para la Diversidad Biológica". Acusaban al gobierno de haber construido el centro sin haber realizado previamente estudios de impacto ambiental.
La tribu nativa Miccosukee denuncia
La tribu Miccosukee de Florida se había unido a la denuncia, alegando que los vertidos del centro corrían el riesgo de contaminar su territorio, situado unos kilómetros río abajo, y amenazaban las plantas utilizadas con fines ceremoniales y medicinales.
60 días para desmontar
La jueza Kathleen Williams dio a la administración Trump sesenta días para retirar todas las instalaciones importantes del lugar, incluidas vallas, iluminación, generadores eléctricos y sistemas de eliminación de aguas residuales, informa The Wall Street Journal.
No hay nuevos reclusos
También prohibió la entrada en el lugar de cualquier nueva persona que no estuviera ya detenida allí en el momento en que entró en vigor esta orden.
Suspensión de todas las nuevas construcciones
A principios de agosto, el juez ya había ordenado la suspensión temporal de toda nueva construcción en el centro.
Malas condiciones penitenciarias
Desde su apertura, muchas personas se han quejado de las malas condiciones del "Alcatraz de los caimanes". "Ni siquiera a un animal se le trataría así. Es una tortura", declaró Luis González a la AFP por teléfono desde el centro.
Falta de higiene y temperaturas extremas
Este último afirmó que su celda rara vez se limpiaba y que la compartía con unas treinta personas. La temperatura era abrasadora durante el día y gélida por la noche, informó Gonzales.