Cada año producimos una media de 580 kg de residuos. Entre el consumo excesivo, la obsolescencia programada y el sobreembalaje, nuestro modelo económico está aún muy lejos de preconizar la sobriedad y el ahorro energético. Frente al cambio climático y el agotamiento de las materias primas, en los últimos años ha surgido otra forma de consumir: la economía circular. Se basa en valores que pueden aplicarse fácilmente en casa. Fomenta la reutilización, la reparación, el intercambio y el reciclaje, promoviendo los circuitos cortos y la compra de productos locales y de segunda mano. Cada cual puede actuar a su nivel para avanzar hacia un consumo más responsable y sostenible. ¿Qué puedes hacer y cómo puedes ponerlo en práctica? Aquí tienes 15 consejos prácticos para iniciarte en la economía circular.
Cada año producimos una media de 580 kg de residuos. Entre el consumo excesivo, la obsolescencia programada y el sobreembalaje, nuestro modelo económico está aún muy lejos de preconizar la sobriedad y el ahorro energético. Frente al cambio climático y el agotamiento de las materias primas, en los últimos años ha surgido otra forma de consumir: la economía circular. Se basa en valores que pueden aplicarse fácilmente en casa. Fomenta la reutilización, la reparación, el intercambio y el reciclaje, promoviendo los circuitos cortos y la compra de productos locales y de segunda mano. Cada cual puede actuar a su nivel para avanzar hacia un consumo más responsable y sostenible. ¿Qué puedes hacer y cómo puedes ponerlo en práctica? Aquí tienes 15 consejos prácticos para iniciarte en la economía circular.
Elija productos reutilizables
Botellas de agua, bolsas de tela, toallitas lavables o braguitas menstruales: los productos reutilizables siguen conquistándonos. Tan ecológicos como económicos, han encontrado su lugar en nuestra vida cotidiana. Adoptar estas alternativas es un primer paso suave hacia un consumo más responsable.
Composta tus residuos
El compost es un ejemplo perfecto de economía circular. Compuesto de residuos de cocina y jardín, enriquece el suelo aportando recursos esenciales. El compostaje reduce la producción de residuos, limita las emisiones de gases de efecto invernadero y disminuye el uso de abonos químicos. ¡Todo ventajas!
Dona o vende tus objetos en desuso
Antes de deshacerse de un objeto no deseado, ahora es habitual revenderlo o donarlo. Numerosas plataformas, como Leboncoin, Vinted y Emmaüs, facilitan este planteamiento. Además de hacer feliz a otra persona, reduces la producción de residuos y el consumo de nuevos recursos.
Reparación de electrodomésticos
Un aparato electrónico estropeado puede necesitar sólo unos golpecitos con un destornillador para volver a funcionar. Gracias a los tutoriales en línea y los cafés de reparación, puedes darles una segunda vida. Reparar tus productos también puede ahorrarte una cantidad considerable de dinero, al tiempo que reduces el consumo de materias primas.
Fabricación de productos domésticos
Preparar tus propios productos domésticos es tan bueno para el planeta como para tu salud Basta con unos pocos ingredientes naturales e inocuos, como vinagre blanco, bicarbonato de sodio o jabón negro, para crear productos versátiles que combinan ecología y eficacia a la perfección.
Comprar al por mayor
Comprar a granel es la forma ideal de limitar el plástico de un solo uso. Los alimentos secos (cereales, pasta, frutos secos, etc.) se envasan en bolsas kraft reciclables o tarros de cristal. Este método de consumo también le permite elegir la cantidad exacta que necesita, reduciendo así el desperdicio de alimentos.
Reciclar
El reciclaje tiene dos grandes efectos positivos: reduce el volumen de residuos y preserva los recursos naturales al reutilizar los materiales. Convertida en un reflejo para muchos de nosotros, la clasificación selectiva se basa en instrucciones que pueden variar de una ciudad a otra. Por eso es importante averiguar lo que hay que saber para garantizar un reciclaje eficaz.
Planificación de comidas
Para limitar el desperdicio de alimentos y gestionar mejor las compras, nada como planificar las comidas y elaborar una lista de la compra precisa. Comprar solo lo necesario también ayuda a comer más sano y a resistirse a las compras impulsivas en el supermercado.
Upcycler
También conocido como reciclaje de valor, el upcycling pretende transformar objetos o ropa viejos en productos de calidad superior o con una finalidad distinta. Una camiseta vieja con un agujero puede renacer como bolsa, mientras que una lata vacía se convierte en una original maceta. Creativo e ingenioso, este planteamiento da nueva vida a los materiales.
Elija productos sin envases
Hoy es habitual encontrar todo tipo de productos que se venden sin envase, incluidos jabones y champús sólidos. El enfoque de cero residuos está animando a las marcas a reducir el uso de plástico y adoptar alternativas reciclables más respetuosas con el medio ambiente.
Comprar productos reacondicionados
Tras ser meticulosamente reparados y limpiados, los electrodomésticos reacondicionados vuelven al mercado. A menudo son tan eficientes como los modelos nuevos, y además cuestan menos. Optar por un smartphone o un ordenador de segunda mano limita la demanda de productos nuevos y te ahorra dinero.
Depositar y recoger donativos
Pilar de la economía circular y solidaria, las donaciones prolongan la vida de los objetos que ya no son útiles para sus propietarios: libros, juguetes, ropa infantil... Hay muchas formas de hacerlos circular, como las cajas de libros que surgen por todas partes o las cajas con diversos objetos que invitan a los transeúntes a servirse gratuitamente.
Utilizar aplicaciones para regalar, compartir o intercambiar
¿Por qué invertir en un aparato que sólo se va a utilizar una vez al año? Para responder a esta pregunta se han diseñado aplicaciones que fomentan la ayuda mutua y el intercambio de bienes. Además de reforzar los lazos entre vecinos, el intercambio y el trueque evitan la compra de nuevos equipos que no siempre son útiles.
Recogida de aguas pluviales
El agua es un recurso precioso que no debe malgastarse. Existe una solución sencilla para conservarla: recuperar y utilizar el agua de lluvia. Puedes usarla para regar el jardín o lavar el coche, usos que no requieren agua potable.
Sensibilización
Promover la economía circular significa transmitir los valores de compartir, solidaridad y respeto por el medio ambiente. Al difundir las mejores prácticas, las mentalidades evolucionan y los hábitos de consumo cambian progresivamente. Incluso aplicado a pequeña escala, este modelo tiene importantes efectos positivos que debemos promover para construir un mundo más responsable.