Francia, Reino Unido y Canadá amenazan a Israel con sanciones por la reanudación de su ofensiva militar y las restricciones a la ayuda humanitaria a Gaza.
La crisis humanitaria
Ante la escalada de la crisis humanitaria en Gaza, Francia, Reino Unido y Canadá alzaron recientemente la voz y amenazaron a Israel con sanciones.
Sus operaciones militares
Esta postura se produce en un momento en que el gobierno israelí está intensificando sus operaciones militares en territorio palestino, mientras Benyamin Netanyahu mantiene sus restricciones a la entrega de ayuda humanitaria.
Ataques crecientes
En una declaración conjunta, Francia, Reino Unido y Canadá expresaron su desacuerdo con la escalada de los ataques, que consideraron desproporcionada: "No nos quedaremos de brazos cruzados mientras el gobierno de Netanyahu continúa con estas acciones indignantes".
Demasiado lejos
Aunque reafirman el derecho de Israel a defenderse tras el ataque terrorista de Hamás en octubre de 2023, los tres países consideran ahora que Benyamin Netanyahu está yendo demasiado lejos y exigen el fin inmediato de la ofensiva.netanyahu está yendo demasiado lejos y exigen el fin inmediato de la ofensiva, a pesar de su afirmación de que quiere "tomar el control total de Gaza".
Una serie de medidas
La declaración de los tres países continúa sugiriendo una serie de medidas concretas contra Israel, incluidas sanciones: "Si Israel no cesa su nueva ofensiva militar y levanta sus restricciones a la ayuda humanitaria, tomaremos más medidas concretas en respuesta".
Una delegación internacional
Hay que recordar que esta declaración se produjo justo cuando una delegación internacional, que incluía a Francia, el Reino Unido y Canadá, visitaba el territorio palestino de Cisjordania para evaluar la situación humanitaria allí, mientras Israel sigue ampliando sus asentamientos.
Las molestias causadas
Durante la visita, la delegación fue tiroteada por el ejército israelí, que justificó el incidente alegando que los diplomáticos se habían desviado de su ruta. Israel se disculpó entonces por "las molestias causadas", mientras que los embajadores y diplomáticos se vieron obligados a ponerse a cubierto.