El Rey Carlos expresa su profundo apego a Canadá y rinde homenaje a su identidad única, tras una exitosa travesía.
Discurso del Trono
invitado por el Primer Ministro Mark Carney, el Rey Carlos inauguró la 45ª sesión del Parlamento canadiense y pronunció el Discurso del Trono, convirtiéndose en el primer monarca en hacerlo desde que lo hiciera su madre, la Reina Isabel II, en 1977.
"God Save The King
Esta visita tuvo lugar en un clima inusual, marcado por las tensiones provocadas por el presidente estadounidense Donald Trump, que recientemente expresó su deseo de integrar Canadá como el 51º Estado de Estados Unidos. Pero, sobre todo, en un contexto de auténtico orgullo, palpable no solo en Mark Carney, sino también en muchos canadienses. De hecho, a su paso, se pudieron escuchar varios sentidos cánticos de "God Save The King" entre la multitud que acompañó los viajes de Carlos III.
Su profundo apego
El Rey Carlos abrió su discurso con comentarios personales, expresando su profundo apego a Canadá y saludando la identidad única de Canadá, reconocida en todo el mundo, subrayando el orgullo nacional, la unidad y la esperanza que animan al país.
Su vigésima visita
El Rey Carlos recordó que ésta era su vigésima visita a Canadá, afirmando que con cada visita, un poco más de este país entraba en su corazón.
Reconocimiento sin precedentes
También reconoció los territorios no conquistados de las Primeras Naciones, subrayando la importancia del respeto y la reconciliación, un reconocimiento explícito sin precedentes en un discurso oficial de la monarquía en Canadá.
Una nueva realidad
El Rey Carlos señaló a continuación que Canadá, como el resto del mundo, se enfrentaba a una nueva realidad marcada por profundas convulsiones.
Sus valores distintivos
Haciéndose eco de las palabras del Primer Ministro, Mark Carney, señaló que el país está experimentando una transformación sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, un periodo crucial que está permitiendo a los canadienses reinventarse, alimentar grandes ambiciones y emprender acciones audaces como nación libre, al tiempo que forjan nuevas alianzas a escala mundial basadas en nuestros valores distintivos.este es un momento crucial para que los canadienses nos reinventemos, alimentemos grandes ambiciones y emprendamos acciones audaces como nación libre, al tiempo que forjamos nuevas alianzas a escala mundial basadas en nuestros valores distintivos.