15.000 empleados de la NASA han sido enviados a casa como consecuencia del cierre del gobierno estadounidense. El cierre suspende la mayoría de las actividades no esenciales de la agencia.
El bloqueo político afecta a la NASA
La NASA, ya debilitada por los recortes presupuestarios, se ve obligada a suspender varios programas científicos y técnicos.
Continuación del programa Artemis
El programa Artemis, considerado esencial, sigue adelante a pesar del bloqueo gubernamental, por razones de seguridad nacional y rivalidad con China.
Recordemos que el objetivo de este programa es volver a enviar astronautas a la Luna al cabo de 50 años Esta próxima misión contará con una tripulación de cuatro astronautas (de izquierda a derecha): Jeremy Hansen (especialista de misión - Agencia Espacial Canadiense (CSA)), Victor Glover (piloto - NASA), Reid Wiseman (comandante - NASA), Christina Koch (especialistas de misión - NASA).
Rivalidad geopolítica
El mes pasado, el director en funciones de la NASA, Sean Duffy, declaró que "China no va a la Luna con buenas intenciones".
En estas circunstancias, los dirigentes del Congreso estadounidense y de la NASA quieren asegurarse de que Estados Unidos "llegue antes que China" a la Luna.
Continuación de las actividades
A pesar del cierre del gobierno, la NASA sigue trabajando con 3.000 empleados, centrando sus esfuerzos en la misión Artemis II. Esto supone 2.000 empleados más que en el anterior plan de cierre.
En febrero de 2026 está prevista una misión tripulada de prueba alrededor de la Luna, con la tripulación a bordo. Esta misión se considera "altamente crítica para la seguridad", según Lakiesha Hawkins, funcionario de la NASA.
Futuras misiones en perspectiva
Las excepciones detalladas en el plan de interrupciones de la NASA van incluso más allá
Los trabajadores también podrán continuar con sus tareas relacionadas con la misión Artemis III, así como con las demás misiones Artemis previstas para finales de la década. Artemis III promete el regreso a la Luna para mediados de 2027.
Estos proyectos son una prolongación de la estrategia estadounidense de retorno sostenible a la Luna y de preparación para la exploración marciana.
Artemisa - cara y tardía
Este programa de la NASA, valorado en 100.000 millones de dólares, va por encima del presupuesto, pero también con retraso.
Una de las razones del retraso es el bajo rendimiento de la Starship de Space X, la empresa espacial dirigida por Elon Musk.
Este sistema de cohetes, aún en fase de desarrollo, está destinado a llevar a los astronautas de la NASA desde su nave Orión hasta la superficie de la Luna durante Artemis III.
La Casa Blanca recorta el presupuesto científico
La Casa Blanca ha propuesto una reducción masiva del presupuesto de la NASA:
- Reducción a la mitad del presupuesto actual para programas científicos (-50%).
- Una reducción de una cuarta parte del presupuesto global de la agencia espacial (-24%).
Especialistas y políticos, tanto republicanos como demócratas, se oponen a estos recortes presupuestarios, argumentando que podrían acabar con importantes proyectos científicos.
El Congreso protege a la NASA
Tanto la Cámara de Representantes como el Senado han optado por mantener la financiación vigente para la NASA, rechazando los recortes propuestos por la Casa Blanca.
Sin embargo, a falta de un texto de financiación aprobado por ambas cámaras, algunos parlamentarios están preocupados por la posible actuación de la Oficina de Gestión Presupuestaria (OMB), que podría realizar drásticos recortes de forma unilateral.
Ocho parlamentarios de ambos partidos han enviado una carta a la OMB en la que piden explícitamente que se proteja a la NASA. Advierten del posible cierre de 20 misiones científicas robóticas en curso, el equivalente a 12.000 millones de dólares ya invertidos.
Ambiente tenso en la NASA
La agencia espacial estadounidense atraviesa una crisis de personal: 4.000 personas han dimitido a través de programas de renuncia diferida, lo que representa más del 20% de la plantilla total.
Entre los despedidos hay "grandes talentos", incluidos expertos clave en el programa de aterrizaje lunar de la NASA.
Los empleados describen un clima "extremadamente caótico", con cierres de edificios, congelación de proyectos y tensiones sindicales.
El futuro del programa espacial estadounidense
A pesar de la oposición del Congreso y del Senado, se sospecha que la OMB y su director Russel Vought quieren imponer a la agencia espacial cambios devastadores en las restricciones presupuestarias.
Por el momento, la incertidumbre presupuestaria de la NASA no influye en la continuación de la misión Artemis ni en el deseo de mantener a Estados Unidos como líder de la exploración espacial.