¿Alguna vez ha mirado una casa de una serie de televisión y ha pensado: "Yo viviría ahí"? Bueno, algunos espacios de sitcom eran personajes reales. ¿Recuerdas esas cocinas en las que se producían crisis épicas por una tostada quemada? ¿Y los salones donde se pronunciaban discursos cursis y se recibía a invitados sorpresa? Estas habitaciones nos vieron crecer, repetición tras repetición, mientras permanecían extrañamente congeladas en el tiempo. Sin embargo, nos resultaban más familiares que nuestras propias casas. La decoración televisiva influyó en el diseño de la vida real más de lo que nos gustaría admitir. Quizá pintaste una pared de morado porque Monica lo hizo. O soñabas con comer tarta de queso a las 2 de la mañana en sillones de mimbre como en "Las chicas de oro". Sea como fuere, estos espacios de comedias de situación eran los latidos de las series que nos encantaban, los ladrones de escenas sin frases. Así que siéntate en tu sofá imaginario de cuadros escoceses y disfruta. Éstas son algunas de las salas de televisión que vivían libres de alquiler en nuestras cabezas y que quizá sigan haciéndolo.
Estupendo salón en dos niveles: "La tribu de los Brady"
Este salón en dos niveles rompió moldes en 1969 con su moderna distribución diáfana, un guiño a la realidad de las familias ensambladas. Aunque las escaleras no llevaban a ninguna parte, el espacio en sí se convirtió en un icono. Su atrevido esquema naranja-verde definió la decoración de los años 70 y, en 2019, los fans de HGTV lo reconstruyeron desde cero.
La cocina morada que todos querían: "Amigos"
Emitida de 1994 a 2004, "Friends" hizo de la cocina con paredes moradas de Mónica el lugar de reunión por excelencia. ¿Ese famoso color? Una elección rápida. La peculiar distribución de la habitación incluso ocultaba una viga de soporte con un pilar falso. Y sí, a veces había comida de verdad en esa nevera desordenada detrás de la pandilla.
El sofá más visto de la tele: "Los Simpson"
Desde 1989, el salón de "Los Simpson" apenas ha cambiado, pero ¿ese sofá? Nunca predecible. El alocado "gag del sofá" de cada episodio mantiene fresca la longeva introducción. El sillón reclinable de Homer se inspiró en el sillón real del creador Matt Groening. Incluso el cuadro del velero se convirtió en un accesorio, generando líneas de muebles del mundo real.
Calor de Brownstone y comida de verdad: "El show de Cosby"
Durante más de 10 años, aquella cocina de piedra rojiza fue un centro constante de risas y charlas familiares. Aunque la distribución cambió, la calidez permaneció. Más tarde apareció un segundo fregadero, el frigorífico contenía comida de verdad y ayudó a redefinir el retrato de la vida familiar negra en horario de máxima audiencia.
Sala de estar Cada lección aterrizó: "Full House"
En "Full House", el momento moral de cada episodio solía desarrollarse en ese sofá del salón de San Francisco. A pesar de su acogedor encanto, la vista de la bahía era una pantalla verde. "Fuller House" cambió más tarde el estilo de la escalera, pero el espíritu de la charla familiar se mantuvo.
La primera comedia de cocina de América: "I Love Lucy"
En los años 50, la cocina de Lucy se convirtió en el primer decorado doméstico realmente detallado de la televisión. Un horno que funcionaba, en el que insistió Lucille Ball, difuminó la línea entre la comedia de situación y la realidad. Su encanto de mediados de siglo dio forma a miles de cocinas americanas, incluso cuando pequeños retoques estacionales refrescaron el familiar aspecto azul y blanco.
La verdadera sala de estar: "Casados... con hijos"
Durante diez temporadas, el salón de la familia Bundy fue un monumento a la disfunción de las comedias de situación. Ese sofá andrajoso apenas cambió. El mando a distancia roto provocaba risas, y casi todos los muebles eran de segunda mano. No estaba pulido, pero era dolorosamente real, y los espectadores no podían apartar la vista.
Sala de estar de la clase trabajadora: "Roseanne"
Desordenado, estrecho y completamente creíble, el salón de Roseanne reflejaba la vida real de la clase trabajadora de 1988 a 1997. La mesa de centro era casera y la famosa manta de ganchillo se reconoce al instante. Incluso durante los episodios de vacaciones, la habitación estaba desordenada porque así era el hogar para millones de personas.
Cocina de apartamento con entradas ruidosas: "Seinfeld"
puede que la cocina de "Seinfeld" fuera pequeña, pero albergó años de bromas sobre aperitivos. Llena de cereales de verdad y sobras misteriosas, aparecía en casi todos los episodios. El interfono nunca funcionaba, pero no importaba porque todo el mundo entraba. Era un caos, y era perfecto.
La tabla de quesos de la verdad: "Las chicas de oro"
La mayoría de las verdades y risas nocturnas se compartían en una mesa de formica en Miami de 1985 a 1992, en el plató de "Las chicas de oro". Con su decorado reciclado y sus icónicas sillas de mimbre, se convirtió en terreno sagrado para las confesiones y la tarta de queso. Las ventas del postre se dispararon mientras los fans veían rebanada tras emotiva rebanada.
Charlas familiares y electrodomésticos de lujo: "El nuevo príncipe de Bel-Air"
Esa cocina no era sólo para desayunar. En ella se cocinaban a fuego lento los mejores momentos de Will y el tío Phil en "El nuevo príncipe de Bel-Air", con una auténtica cocina de isla y una puerta secreta que añadían funcionalidad y estilo. A mitad de la serie, el decorado se modernizó para reflejar la riqueza de la familia Banks.
Salón ultrasofisticado: "Frasier"
el apartamento de "Frasier", emitido de 1993 a 2004, rezumaba gusto elitista, desde su silla Eames de 4.000 dólares hasta la estilizada vista del horizonte de Seattle. Sin embargo, el sillón reclinable de segunda mano de Marty aportaba al espacio una tensión cómica. Este salón era un campo de batalla de gustos y personalidades.
El salón donde despegó la cultura nerd: "The Big Bang Theory"
El salón de Sheldon y Leonard albergaba auténticas ecuaciones de física, una caja de pañuelos de papel con un cubo de Rubik que los fans se apresuraban a comprar y la famosa "mancha" que provocaba peleas interminables y memes. Durante 12 temporadas, fue el punto de encuentro entre la ciencia y la comedia.
La cocina que cambió mágicamente: "Embrujadas"
La cocina de "Embrujadas", que se transformaba silenciosamente cada temporada, dejaba al público haciéndose preguntas. Los armarios se movían, la distribución cambiaba y las puertas del frigorífico se abrían con un hechizo o un interruptor. Endora no utilizaba ni una sola vez la puerta principal, manteniendo intacta la lógica mágica de la serie. Era un decorado fascinante.