«Síndrome de La Habana»: El Pentágono se hace con un dispositivo sospechoso de estar relacionado con él
Desde hace un año, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos está realizando pruebas con un dispositivo que emite ondas de radio pulsadas. Algunos investigadores sospechan que es el origen del misterioso «síndrome de La Habana», según informó la CNN. Cuatro fuentes cercanas al caso explicaron al medio de comunicación que las autoridades estadounidenses se hicieron con el dispositivo gracias a una operación encubierta. Con fondos del Pentágono, la HSI («Homeland Security Investigations») compró el dispositivo al final del mandato del expresidente Joe Biden. Sin embargo, las fuentes anónimas de la CNN no precisaron la cantidad exacta, indicando solo que se trataba de una suma de varias decenas de millones de dólares.
Desde hace un año, el Departamento de Defensa de Estados Unidos está realizando pruebas con un dispositivo que emite ondas de radio pulsadas. Algunos investigadores sospechan que es el origen del misterioso «síndrome de La Habana», según informó la CNN.
Cuatro fuentes cercanas al caso explicaron al medio de comunicación que las autoridades estadounidenses se hicieron con el dispositivo gracias a una operación encubierta. Con fondos del Pentágono, la HSI («Homeland Security Investigations») compró el dispositivo al final del mandato del expresidente Joe Biden. Sin embargo, las fuentes anónimas de la CNN no precisaron la cantidad exacta, indicando solo que se trataba de una suma de varias decenas de millones de dólares.
Casos denunciados en todo el mundo
El Gobierno espera así arrojar luz sobre la patología en cuestión, que ha afectado a diplomáticos, agentes de inteligencia y militares estadounidenses en la última década. La misteriosa afección se observó por primera vez en 2016, cuando diplomáticos estadounidenses y canadienses destinados en Cuba declararon sufrir síntomas similares a los de un traumatismo craneal: mareos intensos, dolores de cabeza severos, trastornos auditivos, pérdidas de memoria y dificultades cognitivas persistentes. En los años siguientes se han registrado otros casos en todo el mundo (China, Alemania, Australia, Rusia, Austria) e incluso en Washington.
Lo suficientemente pequeño como para caber en una mochila.
Según la CNN, algunos sectores del Gobierno se muestran escépticos ante la teoría de que las ondas de radio pulsadas del aparato sean la causa del «síndrome de La Habana». Una nueva información reaviva especialmente los debates actuales: contrariamente a las hipótesis iniciales, que apuntaban a que un aparato de este tipo sería imponente, el adquirido por la HSI es relativamente pequeño. Este último podría transportarse fácilmente en una mochila. Altos funcionarios del Pentágono investigaron la posibilidad de que los enfermos hubieran sido objeto de ataques energéticos orquestados por un gobierno extranjero. Sin embargo, estos funcionarios gubernamentales declararon públicamente que no tenían pruebas suficientes para llegar a esa conclusión.
¿Componentes rusos en el dispositivo?
Los representantes estadounidenses afectados por el «síndrome de La Habana» acusan al Gobierno de haberlos manipulado psicológicamente y de haber ignorado elementos importantes que sugerían que Rusia estaba atacando a responsables estadounidenses. Aunque el dispositivo no es totalmente de origen ruso, contiene componentes rusos, según una fuente de la CNN. Algunos agentes actuales y antiguos de la CIA han manifestado a los medios de comunicación su preocupación por que la agencia haya minimizado su investigación. «Si el [Gobierno estadounidense] realmente ha descubierto tales dispositivos, entonces la CIA debe a todas las víctimas unas disculpas públicas importantes por la forma en que nos han tratado como parias», declaró Marc Polymeropoulos, uno de los primeros agentes de la CIA en hablar sobre su «síndrome de La Habana», que atribuye a un ataque de Moscú en 2017.
Persiste la incertidumbre en torno a la compra del dispositivo.
CNN no ha podido determinar ni el lugar ni a quién compró el dispositivo la HSI (una división del Departamento de Seguridad Nacional). Además, sigue sin estar claro cómo el Gobierno estadounidense tuvo conocimiento de la existencia del dispositivo para poder comprarlo. Según el medio de comunicación, la HSI colabora desde hace tiempo con el Departamento de Defensa en operaciones llevadas a cabo en todo el mundo.