"Espero, francamente, que haya otros".
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Donald Trump, en declaraciones a los periodistas al día siguiente de la sorprendente imputación del exdirector del FBI James Comey, uno de sus adversarios políticos, declaró que vendrán más, diciendo: "Son corruptos."
La prescripción
El ex director del FBI James Comey fue acusado el 25 de septiembre por un gran jurado federal de Virginia de hacer declaraciones falsas y obstruir un procedimiento del Congreso. La acusación se produjo pocos días antes de que expirara el plazo de prescripción de cinco años, lo que suscitó dudas sobre su oportunidad.
Sin experiencia previa
Ocurrió bajo una presión muy inusual: Donald Trump acababa de forzar la salida de varios funcionarios del Departamento de Justicia para instalar a una de sus abogadas personales, Lindsey Halligan, como fiscal federal interina para el Distrito Este de Virginia, un movimiento ampliamente visto como un intento de impulsar cargos contra Comey, especialmente porque ella no tenía experiencia previa como fiscal federal antes de este nombramiento.
Acusaciones de injerencia política
Este episodio ha intensificado las acusaciones de injerencia política en la justicia estadounidense y ha subrayado la tensa relación entre Trump y las instituciones federales, un hecho que no parece preocupar a Trump.
"corruptos, demócratas radicales de izquierda"
Según la CNN, predijo que pronto se producirían más acusaciones, afirmando: "Creo que habrá otras", y añadiendo: "Se trataba de demócratas corruptos y de izquierda radical".
¿Una venganza personal?
Donald Trump presenta su propia justificación para esta medida sin precedentes, incluso cuando se le critica duramente por utilizar el sistema judicial como una herramienta de venganza personal: "Armaron el Departamento de Justicia como nadie en la historia. Lo que han hecho es terrible. Espero, francamente, que haya otros, porque no se puede permitir que esto le pase a un país."
Una declaración
El ex director del FBI James Comey publicó un desafiante comunicado en vídeo en Instagram poco después de su imputación, rechazando enérgicamente los cargos y tachando el caso de peligrosa politización de la justicia.
El Departamento de Justicia
En el vídeo, Comey declaró: "Soy inocente", e instó a que el asunto se resolviera abiertamente en los tribunales: "Así que tengamos un juicio y mantengamos la fe" Comey reconoció su profunda preocupación por el Departamento de Justicia, diciendo: "Tengo el corazón roto por el Departamento de Justicia", pero subrayó su confianza permanente en el sistema de justicia federal.
Una prueba más amplia
Con un tono resuelto, Comey prometió: "No viviremos de rodillas", enmarcando la acusación como parte de una prueba más amplia de resistencia democrática. También invocó las palabras de su hija, Maurene Comey, ex fiscal federal recientemente destituida, citando su advertencia de que "el miedo es la herramienta de un tirano".
Vote
Comey cerró su mensaje con un llamamiento al compromiso cívico: "Espero, en cambio, que estén comprometidos, que presten atención y que voten como si su amado país dependiera de ello, que así es".
Los primeros días
La enemistad entre Donald Trump y el exdirector del FBI James Comey se remonta a los primeros días de la presidencia de Trump.
Las elecciones de 2016
Comey, que había sido nombrado director del FBI en 2013 por el presidente Barack Obama, dirigía la investigación de la oficina sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016 y los posibles vínculos con la campaña de Trump. En mayo de 2017, Trump lo despidió abruptamente, admitiendo más tarde en una entrevista que la investigación sobre Rusia estaba en su mente cuando tomó la decisión. El despido desató una tormenta política y condujo al nombramiento del abogado especial Robert Mueller.
No apto para el cargo
Desde entonces, Trump ha atacado repetidamente a Comey, llamándole "deshonesto" y acusándole de intentar socavar su presidencia. Comey, a su vez, ha criticado públicamente el liderazgo de Trump, describiéndolo como "no apto para el cargo" y advirtiendo de que las acciones de Trump amenazaban las instituciones democráticas.
El "estado profundo"
El conflicto se profundizó a lo largo de los años, con Trump enmarcando a Comey como parte de un supuesto "estado profundo" que trabajaba contra él, mientras que Comey se presentaba como defensor de la integridad del FBI y del estado de derecho.