Esta cantidad de alimentos podría haber alimentado a 1,5 millones de niños.
Un valor de 800 000 dólares
La administración Trump ha ordenado la incineración de 500 toneladas de alimentos comprados por USAID. Esta cantidad de alimentos de emergencia podría haber alimentado a 1,5 millones de niños durante una semana. Estas galletas de alto valor energético, destinadas a niños menores de cinco años que viven en zonas de guerra o catástrofes, habían sido adquiridas por USAID por 800 000 dólares bajo la administración Biden.
Fecha de expiración
Las galletas, almacenadas actualmente en Dubai, están caducadas desde el 15 de julio. Según empleados y ex empleados del gobierno que hablaron con The Atlantic, los alimentos se quemarán en pocas semanas.
Alimentos para los niños de Afganistán y Pakistán
Según The Atlantic, los alimentos iban a distribuirse este año a niños de Afganistán y Pakistán. Sin embargo, el recorte de la ayuda exterior de Estados Unidos, incluida la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), ha obstaculizado estos esfuerzos.
60 000 toneladas de alimentos en los almacenes estadounidenses
Según los inventarios de USAID de enero, en los almacenes estadounidenses de todo el mundo hay almacenadas unas 60.000 toneladas de alimentos. La mayor parte son guisantes y cereales destinados originalmente a Sudán, que se enfrenta a una hambruna. Sin embargo, desde el despido de los expertos en logística de la USAID, la administración Trump ya no podría entregarlos, aunque quisiera.
La promesa de Rubio
A pesar de las repetidas advertencias internas, no se ha concedido ninguna autorización para trasladar los alimentos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había asegurado al Congreso en mayo que la ayuda sería entregada. Sin embargo, en el momento de esta declaración, ya se había firmado la orden para su destrucción, según The Atlantic.
Una incineración que cuesta 130.000 dólares
Se espera que la cremación cueste a los contribuyentes estadounidenses unos 130.000 dólares, según un comunicado de la representante demócrata Rosa DeLauro, electa por Connecticut.