Parece que Donald no tiene prisa por decidir si lleva a los estadounidenses oficialmente a la guerra.
Planes para un ataque de EE.UU. contra Irán
En un momento en que varios medios de comunicación afirmaban que Trump ya había validado los planes para un ataque estadounidense contra Irán en coordinación con Israel, que habría optado por apuntar a los sitios nucleares iraníes, el presidente se encontró frente a fuertes críticas en su propio campo, causando divisiones entre sus partidarios y el Partido Republicano.
Varios días de dudas
Tras varios días de dudas, en los que afirmó que "podría o no" lanzar un ataque contra Irán, Trump reaccionó anunciando que posponía su decisión... dos semanas.
Operación León Naciente
Israel lanzó la Operación León Naciente el 13 de junio, con una serie de ataques aéreos dirigidos contra instalaciones nucleares, infraestructuras militares y varios científicos y altos cargos iraníes. Según Netanyahu, el objetivo era impedir que Irán se acercara a las armas nucleares y responder a una amenaza considerada urgente.
Un nuevo acuerdo nuclear
Aunque Trump llevaba varias semanas diciendo que quería negociar un nuevo acuerdo nuclear con Irán para sustituir al que echó por tierra en su primer mandato, sorprendió a muchos observadores, incluidos sus propios partidarios, al saludar los ataques israelíes como "excelentes".
"acciones "aún más brutales
Tras los primeros ataques de Israel, Trump advirtió que seguirían acciones "aún más brutales" si Irán se negaba a cooperar, pidiendo la capitulación total y afirmando que las negociaciones habían terminado. Sin embargo, pasaron días sin que diera la orden de lanzar los ataques estadounidenses.
Su decisión final
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, transmitió los comentarios del presidente de que había una posibilidad sustancial de negociaciones "que pueden o no tener lugar" con Irán en un futuro próximo, y añadió que Trump tomaría su decisión final "en las próximas dos semanas".
La reacción política
Mientras que algunos atribuyen esta inacción a la reacción política a la que se enfrenta dentro de su propio partido, otros lo ven como una prueba más de que Trump se retracta sistemáticamente de lo que promete hacer. Que empiecen los memes de TACO.